Palabras de Juan Falú en ocasión de su Homenaje en el Congreso de la Nación

Compañero diputado Marcelo Santillán:

Le quiero agradecer por esta distinción en un espacio tan central para la historia política nacional.

De tucumano a tucumano, me animo a decirle –parafraseando al Yupanqui que amara tanto nuestra tierra- que la cuestión crucial en estos tiempos de la patria es el modo de alumbrar y que “en algo nos parecemos….que vamos andando y cantando, que es un modo de alumbrar…”

Sé que usted comparte la idea de que en este Congreso y en cada rincón de la patria, debe iluminar la  política virtuosa, y sé que para un músico cabal siempre debe iluminar la noble canción.

Sabemos de luces y oscuridades porque nuestra tierra tucumana fue cuna de glorias y escenario de espantos.

Entre las glorias, la alta conciencia del proletariado zafrero, de las familias del surco, de nuestras maestras y maestros, de aquel Tafí Viejo que viera sucumbir su imponente templo ferroviario y obrero, de nuestra universidad entregando sueños y vidas tras los sueños.

Y entre el espanto, la feroz maquinaria represiva que vino para borrar los rastros de la gloria e intentar sumergirnos en el olvido, el silencio y la sumisión a los nuevos mandatos del terror.

Y por provenir de esa cuna y por ser sujetos empecinados en honrar la historia y el destino de nuestros pueblos, estamos aquí, desde la Política y el Arte, con nuestro modesto y propio modo de alumbrar.

Un artista que se sirva del arte, en lugar de servirlo, se alumbra a sí mismo y puede ser cómplice de una falsía recurrente en estos tiempos: suponer que un arte pasatista, efímero y exitoso, sea la vía regia para convertirse en un alquimista milagrero capaz de vender en una canción la ilusión del amor y la felicidad.

Y un político que se sirva de la política, en vez de servirla, corre el seguro riesgo de convertirse en un estafador de las expectativas del pueblo que dice representar.

Nuestros oficios deben sostener la sacralidad de la virtud que los iguala: ser herramientas descifradoras de la realidad y generadoras de los sueños, para transformar la realidad y ensanchar los sueños y, sobre todo, caminar hacia la libertad.

Estamos en un momento crucial de la Patria, en la antesala de un nuevo amanecer de la Nación y su pueblo, de la mejor política y la mejor canción para iluminar el camino.

Son y serán grandes los escollos para avanzar hacia la justicia social, la independencia económica, la soberanía política y la soberanía cultural más, cuando salga la luna en octubre, cantaremos, cantaremos.

Muchas gracias a usted, a todas y todos.

Juan Falú, 02/07/19